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jueves, 25 de julio de 2013

Diseño de Aprendizajes: Ya es tiempo de evolucionar...

Con el pasar de los años hemos visto cómo los recursos, softwares, aplicaciones y servicios de contenido se han transformado en herramientas blandas de utilidad. Hemos sido testigos de cómo los teléfonos inteligentes y las tabletas han dejado de ser simples artilugios de entretenimiento, comunicación y consumo de productos, para convertirse en poderosas herramientas que aumentan los niveles de productividad de los usuarios. También son utilizadas para conectar nuevas redes de conocimiento que atraviesan por estructuras sinápticas completamente diferentes a las neuronales. No solo eso, ahora extendemos nuestro alcance creando nuevas capas sociales con profesionales localizados en cualquier parte. Ahora socialilizamos en todos tiempos y en todas partes. Ya no somos tan idividualistas (capitalistas), ni somos tan gregarios (comunistas), [Dolors Reig].

Nos encontramos en medio de una modernidad líquida, donde lo volátil, los cambios instantáneos, las cascadas de datos, los vínculos de corto plazo, los compromisos rompibles y la desregulación de las cosas, son la orden del día. Se anda configurando una nueva cultura educativa líquida que no es tanto de educación, sino de desapego, discontinuidad y del olvido. Y esto provoca que el sistema educativo tenga que repensar en los diferentes caminos a seguir para cumplir con las demandas de la sociedad contemporánea. Resulta que es insuficiente el pretender solucionar los problemas educativos desde una única forma de pensar y hacer las cosas como parte de una cultura sólida imperante.

El conocimiento e información, que por décadas han sido accesibes a través de soportes rígidos de escasa distribución, se ha ido diluyendo en formatos cada vez más intangibles y capaces de rebasar toda limitación socio-cultural, geográfica, física y temporal. El conocimiento de hoy fluye a proporciones inconmesurables, en comparación con en el siglo 20. Este era creado por unos pocos expertos, producido y controlado por las industrias, restringido, controlado, estático, incuestionable, limitado, costoso, inflexible e inmutable en los centros educativos. Ahora en el nuevo milenio es todo lo contrario, muchas cosas se pueden hacer con el concimiento abierto y distribuido sin ser condenados. Tener conocimiento ya no genera tanto poder como el accionarlo con otras personas en búsqueda de la autorealización, emprendimiento de proyectos innovadores y el aumento del horizonte de posibilidades. En esta era ya no es suficiente el saber las cosas, sino desarrollar las capacidades para hacerlas funcionar de maneras nunca antes imaginadas. 

Esto me lleva a reflexionar sobre la labor de los Diseñadores Istruccionales (DI) en el contexto educativo. ¿Si los contenidos y los recursos de aprendizaje son móviles, por qué seguir laborando para la presencialidad con recursos institucionales regulados y desconectados del conocimiento abierto? ¿Por qué los cubículos siguen siendo espacios aislados donde se labora con experiencias de microaprendizaje basadas en instrucción y no en aprendizajes? ¿Por qué reportarse siempre al mismo centro de trabajo para realizar tareas que pueden realizarse de manera remota al mismo nivel de efectividad? ¿Por qué regirse siempre por modelos desarrollados por otros que no se llevan a la práctica en ambientes reales de trabajo? ¿Por qué los modelos de DI vigentes siguen estáticos en lo sistemático, ignorando otros elementos vitales como la intuición, serendipia, emoción, sentimientos, deseos, imaginación, creatividad, prueba y error? ¿Por qué la instrucción siempre tiene que redundar en lo exacto, lo observable, medible y cuantificable? ¿Por qué no experimentar con nuevas estrategias de medición múltiple basadas en la tecno-metacognición?


Es evidente que los vientos de hoy ya no son los mismos que soplaron en el pasado. La tecnología ha influenciado grandemente las maneras en que trabajamos, nos comunicamos, socializamos, aprendemos, construimos, emprendemos nuevos desafíos e inventamos productos/servicios innovadores. A la misma vez, nosotros le vamos dando nuestra forma personal a la tecnología que manejamos al realizar algunas de nuestras actividades cotidianas. Debido a la proliferación de la tecnología móvil la sociedad ha logrado deslocalizar el aprendizaje haciendo que la escuela/universidad/bibioteca dejen de ser los centros exclusivos del aprendizaje. Los aprendices del milenio ya no se conforman con permanecer sentados contemplando las verdades oficiales de sus profesores. Ellos quieren aprender a construir su propia identidad socio-cultural sin la intervención de otros agentes. Para lograrlo se necesita que dejen de ser consumidores pasivos y se conviertan en productores activos. Nuevas perspectivas educativas han surgido en los últimos años y tenemos que seguirlas muy de cerca porque representan el movimiento de la sociedad del nuevo milenio. Todas coinciden en que debe haber menos instrucción centrada en los contenidos y más aprendizaje basado en el trabajo real. En el aula no se gestionan nuevos conocimientos, pues encapsulados todo el tiempo no se entenderá el funcionamiento del mundo en el que formamos parte.

La tecnología convergente no puede seguir siendo utilizada en la enseñanza tradicional. Al final y al cabo se obtendrán los mismos resultados que sin su incorporación en el aula. Tenemos que entender que el mejor laboratorio de aprendizaje se encuentra en el mundo en el que coexistimos. El conocimiento ya se encuentra en todas partes, en todas las personas y en todas las cosas. Por tanto, las instituciones educativas deberían dejar atrás su viejo paradigma tradicionalista de ir a su centro solamente a acumular contenidos generados por otros. Deberían centrarse más en aprender a generar nuevos conocimientos con el fin de descubrir nuevas soluciones, detectar fenómenos emergentes, inventar recursos innovadores de utilidad y desarrollar pensamientos laterales para transformar el mundo. El DI no solo debería operar al servicio de la calidad instruccional para aprobar cursos, sino también para proporcionar nuevos horizontes de posibilidades con extensiones mucho más amplias. Ya no es suficiente trabajar con la instrucción para concluir qué tan efectiva o eficiente puede ser. Ahora se debe trabajar con procesos sociocognitivos de mayor alcance que ayuden a establecer los verdaderos propósitos de aprendizaje de las personas.

Si los aprendices del siglo 21 poseen rasgos/perfiles universales, es prácticamente imposible conceptualizar un modelo teórico de aprendizaje (escalonado o ramificado) que intente abarcar todas las particularidades de los sujetos. Pensar así es lo mismo que promover la oferta curricular del sistema educativo tradicional (de uno-a-muchos) diseñado para que todos aprendan, piensen y actúen de la misma manera. Es por esta razón que pienso que el campo del DI debería articularse a la altura de los tiempos. 

Y esto me lleva a reflexionar sobre las siguientes interrogantes del campo: 
  • En dónde encaja el DI con el conectivismo, neuroeducación, aprendizaje basado en el cerebro, aprendizaje invisible, clase invertida, educación expandida, MOOCs, educar la participación, inteligencia social, aprendizaje 2.0, comunidades de práctica, educación disruptiva y la inteligencia en red.
  • Cómo analizar ecosistemas de aprendizaje informal, descentralizados, abiertos, ubicuos e inclusivos con herramientas/recursos/instrumentos análogos, cerrados, restringidos y desconectados de la web. 
  • Cómo diseñamos pensamientos de diseño, creatividad, emprendimiento, las nuevas capas de sociabilidad, pensamiento adaptativo innovador, conexión de redes y la manifestación de las múltiples capacidades de la inteligencia.
  • Cómo desarrollar nuevos escenarios o ecologías de aprendizaje en red con softwares de código abierto, servicios web freemium y aplicaciones móviles.
  • Cómo implantar la computación contextual, el aprendizaje en servicio, los MOOC, el aprendizaje 2.0, los ambientes personales de aprendizaje (PLE), ambientes sociales de aprendizaje (SLE), aprendizajes basados en problemas (PBL), aprendizajes basados en proyectos (PBL), aprendizaje contextual (CBL), adiestramiento basado en escenarios (SBT), cursos basados en escenarios (SBC).
  • Cómo evaluar formativamente cuando disponemos de estrategias de  medición múltiple, las analíticas y minería de datos que nos permite descubrir la diversidad de manifestaciones del aprendizaje en red.  
  • Cómo evaluar sumativamente la inteligencia colectiva, el trabajo con las personas, el aumento de las posibilidades, actitudes progresivas, el pensamiento divergente, la adaptación innovadora y el desarrollo de la creatividad.
Es por eso que el campo del DI ha de evolucionar hacia el Diseño de Aprendizajes. Por este se entiende como un campo de la educación basado en el diseño de contextos compuestos por configuraciones variadas de actividades, recursos, herramientas y relaciones sociales que se generan en espacios físicos o virtuales, con fines de proveer nuevas oportunidades de aprendizaje. El Diseñador de Aprendizajes es un experto en crear redes abiertas distribuidas de adaptación socio-técnica con propiedades de auto-organización, escalabilidad y sostenibilidad, muy similar a los ecosistemas naturales. En dichas redes el contenido didáctico será reemplazado por servicios de aprendizaje desarrollados en diferentes formas de representación del conocimiento. De esta manera la generación del valor recaerá más en lo colectivo que a nivel personal.

El Diseñador de Aprendizajes (DA) estará capacitado para crear redes cognitivas y comunidades de práctica donde el conocimiento permanece en constante movimiento. Aprovechará las bondades de las TIC para acercarse más a los sujetos, con fines de personalizar sus procesos de aprendizaje. Adaptará su diseño lo mejor que pueda al cumplimiento de las necesidades, intereses y preferencias de los participantes. Nunca estará atado a una única plataforma institucional para fomentar la interacción social. Este profesional trabajará con plataformas, sistemas, formatos, dispositivos y servicios de aprendizaje múltiples con los que se indentifican los participantes en su forma natural de expresión. La constante inmersión de éstos en el ambiente de aprendizaje será la base para la generación de objetivos evolutivos de mayor alcance. El flujo de ideas, experiencias, narrativas, divergencias, convergencias será el núcleo principal para accionar los nuevos conocimientos. El DA intervendrá en los procesos sociocognitivos al sostener fuertes vínculos que le permitan (re)diseñar diferentes propuestas que faciliten la integración del entorno a los variados estilos de aprendizaje de los participantes.  


 Características de los Diseñadores de Aprendizaje:
  • No solo estarán disponibles para laborar en las escuelas, universidades e industrias, sino también para las pymes, startups y B2B
  • Deberán aprender a desarrollar nuevos servicios de aprendizaje basados en la inteligencia artificial, realidad virtual, realidad aumentada y APPs móviles. 
  • Administrarán plataformas sociales en las que se sostienen encuentros dialógicos, se comparten experiencias, conocimientos y recursos de aprendizaje convergentes a cualquier hora, en cualquier lugar y desde cualquier recurso.  
  • No tendrán por qué trabajar para una sola entidad educativa con las mismas plataformas institucionales de siempre. Ahora trabararán para múltiples entidades en búsqueda de proyectos sustentables orientados al servicio del conocimiento.
  • La plataforma universal será la web de las cosas y sus servicios de aprendizaje, no solo los LMS y CMS.
  • No solo trabajarán con el diseño de la instrucción, sino con el diseño de ambientes de aprendizaje/conocimiento (TAC) y participación/empoderamiento (TEP).
  • Trabajarán con la hibridación de modelos de diseño vigentes y emergentes: PRADDIE, TPACK, SAMR, RASE y AGILE 
  • Participarán en proyectos de diseño de ecologías de aprendizaje y redes de aprendizaje de manera remota y con un grado mínimo de presencialidad.
  • Laborarán como Edu-científicos en la teorización de sus propias prácticas metodológicas, creando nuevos modelos, técnicas, estrategias y propuestas de integración sociocognitiva.
  • Se aprovecharán del sentido común, la intuición, la serendipia, las reacciones inesperadas, la espontaneidad, los momentos únicos del alumbramiento y la explosión de la creatividad de los participantes, para adaptar el entorno a las múltiples capacidades de aprendizaje.  

Los educadores del siglo 21 tenemos que reinventarnos si queremos mantenernos activos en el escenario académico. Todos tenemos que convertirnos en diseñadores de aprendizajes. Los viejos roles de transmisión de conocimientos ya no resultan ser efectivos en momentos en que la sociedad aprende más haciendo cosas que estudiando para aprobar sus exámenes. El aprendizaje, en efecto, tiene que ver con el descubrimiento progresivo de la verdad, no en la imposición de una verdad oficial (María Acaso). El tiempo de la pedagogía de la repetición en la que los destinatarios reciclan los conocimientos que le son transmitidos sin reflexionar, sin pensar ni repensar, sin deconstruir sobre ellos, ha llegado a su final. Tenemos que entender que el contenido somos nosotros, donde aprendemos de todos en cualquier momento. La arquitectura del sistema educativo ya no posee su base suprema en en su jerarquía burocrática industrial, sino en la participación activa de las personas que intervienen en el aprendizaje. Personas que son percibidas como nodos de opinión y de saber. Aprender es un acto de creación, no de consumo de contenidos. Es momento de crear nuevas formas de extender la educación, utilizando diferentes recursos/servicios para lograr conjuntamente que los nuevos diseños produzcan aprendizajes para toda la vida...  


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