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jueves, 25 de julio de 2013

Diseño de Aprendizajes: Ya es tiempo de evolucionar...

Con el pasar de los años hemos visto cómo los recursos, softwares, aplicaciones y servicios de contenido se han transformado en herramientas blandas de utilidad. Hemos sido testigos de cómo los teléfonos inteligentes y las tabletas han dejado de ser simples artilugios de entretenimiento, comunicación y consumo de productos, para convertirse en poderosas herramientas que aumentan los niveles de productividad de los usuarios. También son utilizadas para conectar nuevas redes de conocimiento que atraviesan por estructuras sinápticas completamente diferentes a las neuronales. No solo eso, ahora extendemos nuestro alcance creando nuevas capas sociales con profesionales localizados en cualquier parte. Ahora socialilizamos en todos tiempos y en todas partes. Ya no somos tan idividualistas (capitalistas), ni somos tan gregarios (comunistas), [Dolors Reig].

Nos encontramos en medio de una modernidad líquida, donde lo volátil, los cambios instantáneos, las cascadas de datos, los vínculos de corto plazo, los compromisos rompibles y la desregulación de las cosas, son la orden del día. Se anda configurando una nueva cultura educativa líquida que no es tanto de educación, sino de desapego, discontinuidad y del olvido. Y esto provoca que el sistema educativo tenga que repensar en los diferentes caminos a seguir para cumplir con las demandas de la sociedad contemporánea. Resulta que es insuficiente el pretender solucionar los problemas educativos desde una única forma de pensar y hacer las cosas como parte de una cultura sólida imperante.

El conocimiento e información, que por décadas han sido accesibes a través de soportes rígidos de escasa distribución, se ha ido diluyendo en formatos cada vez más intangibles y capaces de rebasar toda limitación socio-cultural, geográfica, física y temporal. El conocimiento de hoy fluye a proporciones inconmesurables, en comparación con en el siglo 20. Este era creado por unos pocos expertos, producido y controlado por las industrias, restringido, controlado, estático, incuestionable, limitado, costoso, inflexible e inmutable en los centros educativos. Ahora en el nuevo milenio es todo lo contrario, muchas cosas se pueden hacer con el concimiento abierto y distribuido sin ser condenados. Tener conocimiento ya no genera tanto poder como el accionarlo con otras personas en búsqueda de la autorealización, emprendimiento de proyectos innovadores y el aumento del horizonte de posibilidades. En esta era ya no es suficiente el saber las cosas, sino desarrollar las capacidades para hacerlas funcionar de maneras nunca antes imaginadas. 

Esto me lleva a reflexionar sobre la labor de los Diseñadores Istruccionales (DI) en el contexto educativo. ¿Si los contenidos y los recursos de aprendizaje son móviles, por qué seguir laborando para la presencialidad con recursos institucionales regulados y desconectados del conocimiento abierto? ¿Por qué los cubículos siguen siendo espacios aislados donde se labora con experiencias de microaprendizaje basadas en instrucción y no en aprendizajes? ¿Por qué reportarse siempre al mismo centro de trabajo para realizar tareas que pueden realizarse de manera remota al mismo nivel de efectividad? ¿Por qué regirse siempre por modelos desarrollados por otros que no se llevan a la práctica en ambientes reales de trabajo? ¿Por qué los modelos de DI vigentes siguen estáticos en lo sistemático, ignorando otros elementos vitales como la intuición, serendipia, emoción, sentimientos, deseos, imaginación, creatividad, prueba y error? ¿Por qué la instrucción siempre tiene que redundar en lo exacto, lo observable, medible y cuantificable? ¿Por qué no experimentar con nuevas estrategias de medición múltiple basadas en la tecno-metacognición?


Es evidente que los vientos de hoy ya no son los mismos que soplaron en el pasado. La tecnología ha influenciado grandemente las maneras en que trabajamos, nos comunicamos, socializamos, aprendemos, construimos, emprendemos nuevos desafíos e inventamos productos/servicios innovadores. A la misma vez, nosotros le vamos dando nuestra forma personal a la tecnología que manejamos al realizar algunas de nuestras actividades cotidianas. Debido a la proliferación de la tecnología móvil la sociedad ha logrado deslocalizar el aprendizaje haciendo que la escuela/universidad/bibioteca dejen de ser los centros exclusivos del aprendizaje. Los aprendices del milenio ya no se conforman con permanecer sentados contemplando las verdades oficiales de sus profesores. Ellos quieren aprender a construir su propia identidad socio-cultural sin la intervención de otros agentes. Para lograrlo se necesita que dejen de ser consumidores pasivos y se conviertan en productores activos. Nuevas perspectivas educativas han surgido en los últimos años y tenemos que seguirlas muy de cerca porque representan el movimiento de la sociedad del nuevo milenio. Todas coinciden en que debe haber menos instrucción centrada en los contenidos y más aprendizaje basado en el trabajo real. En el aula no se gestionan nuevos conocimientos, pues encapsulados todo el tiempo no se entenderá el funcionamiento del mundo en el que formamos parte.

La tecnología convergente no puede seguir siendo utilizada en la enseñanza tradicional. Al final y al cabo se obtendrán los mismos resultados que sin su incorporación en el aula. Tenemos que entender que el mejor laboratorio de aprendizaje se encuentra en el mundo en el que coexistimos. El conocimiento ya se encuentra en todas partes, en todas las personas y en todas las cosas. Por tanto, las instituciones educativas deberían dejar atrás su viejo paradigma tradicionalista de ir a su centro solamente a acumular contenidos generados por otros. Deberían centrarse más en aprender a generar nuevos conocimientos con el fin de descubrir nuevas soluciones, detectar fenómenos emergentes, inventar recursos innovadores de utilidad y desarrollar pensamientos laterales para transformar el mundo. El DI no solo debería operar al servicio de la calidad instruccional para aprobar cursos, sino también para proporcionar nuevos horizontes de posibilidades con extensiones mucho más amplias. Ya no es suficiente trabajar con la instrucción para concluir qué tan efectiva o eficiente puede ser. Ahora se debe trabajar con procesos sociocognitivos de mayor alcance que ayuden a establecer los verdaderos propósitos de aprendizaje de las personas.

Si los aprendices del siglo 21 poseen rasgos/perfiles universales, es prácticamente imposible conceptualizar un modelo teórico de aprendizaje (escalonado o ramificado) que intente abarcar todas las particularidades de los sujetos. Pensar así es lo mismo que promover la oferta curricular del sistema educativo tradicional (de uno-a-muchos) diseñado para que todos aprendan, piensen y actúen de la misma manera. Es por esta razón que pienso que el campo del DI debería articularse a la altura de los tiempos. 

Y esto me lleva a reflexionar sobre las siguientes interrogantes del campo: 
  • En dónde encaja el DI con el conectivismo, neuroeducación, aprendizaje basado en el cerebro, aprendizaje invisible, clase invertida, educación expandida, MOOCs, educar la participación, inteligencia social, aprendizaje 2.0, comunidades de práctica, educación disruptiva y la inteligencia en red.
  • Cómo analizar ecosistemas de aprendizaje informal, descentralizados, abiertos, ubicuos e inclusivos con herramientas/recursos/instrumentos análogos, cerrados, restringidos y desconectados de la web. 
  • Cómo diseñamos pensamientos de diseño, creatividad, emprendimiento, las nuevas capas de sociabilidad, pensamiento adaptativo innovador, conexión de redes y la manifestación de las múltiples capacidades de la inteligencia.
  • Cómo desarrollar nuevos escenarios o ecologías de aprendizaje en red con softwares de código abierto, servicios web freemium y aplicaciones móviles.
  • Cómo implantar la computación contextual, el aprendizaje en servicio, los MOOC, el aprendizaje 2.0, los ambientes personales de aprendizaje (PLE), ambientes sociales de aprendizaje (SLE), aprendizajes basados en problemas (PBL), aprendizajes basados en proyectos (PBL), aprendizaje contextual (CBL), adiestramiento basado en escenarios (SBT), cursos basados en escenarios (SBC).
  • Cómo evaluar formativamente cuando disponemos de estrategias de  medición múltiple, las analíticas y minería de datos que nos permite descubrir la diversidad de manifestaciones del aprendizaje en red.  
  • Cómo evaluar sumativamente la inteligencia colectiva, el trabajo con las personas, el aumento de las posibilidades, actitudes progresivas, el pensamiento divergente, la adaptación innovadora y el desarrollo de la creatividad.
Es por eso que el campo del DI ha de evolucionar hacia el Diseño de Aprendizajes. Por este se entiende como un campo de la educación basado en el diseño de contextos compuestos por configuraciones variadas de actividades, recursos, herramientas y relaciones sociales que se generan en espacios físicos o virtuales, con fines de proveer nuevas oportunidades de aprendizaje. El Diseñador de Aprendizajes es un experto en crear redes abiertas distribuidas de adaptación socio-técnica con propiedades de auto-organización, escalabilidad y sostenibilidad, muy similar a los ecosistemas naturales. En dichas redes el contenido didáctico será reemplazado por servicios de aprendizaje desarrollados en diferentes formas de representación del conocimiento. De esta manera la generación del valor recaerá más en lo colectivo que a nivel personal.

El Diseñador de Aprendizajes (DA) estará capacitado para crear redes cognitivas y comunidades de práctica donde el conocimiento permanece en constante movimiento. Aprovechará las bondades de las TIC para acercarse más a los sujetos, con fines de personalizar sus procesos de aprendizaje. Adaptará su diseño lo mejor que pueda al cumplimiento de las necesidades, intereses y preferencias de los participantes. Nunca estará atado a una única plataforma institucional para fomentar la interacción social. Este profesional trabajará con plataformas, sistemas, formatos, dispositivos y servicios de aprendizaje múltiples con los que se indentifican los participantes en su forma natural de expresión. La constante inmersión de éstos en el ambiente de aprendizaje será la base para la generación de objetivos evolutivos de mayor alcance. El flujo de ideas, experiencias, narrativas, divergencias, convergencias será el núcleo principal para accionar los nuevos conocimientos. El DA intervendrá en los procesos sociocognitivos al sostener fuertes vínculos que le permitan (re)diseñar diferentes propuestas que faciliten la integración del entorno a los variados estilos de aprendizaje de los participantes.  


 Características de los Diseñadores de Aprendizaje:
  • No solo estarán disponibles para laborar en las escuelas, universidades e industrias, sino también para las pymes, startups y B2B
  • Deberán aprender a desarrollar nuevos servicios de aprendizaje basados en la inteligencia artificial, realidad virtual, realidad aumentada y APPs móviles. 
  • Administrarán plataformas sociales en las que se sostienen encuentros dialógicos, se comparten experiencias, conocimientos y recursos de aprendizaje convergentes a cualquier hora, en cualquier lugar y desde cualquier recurso.  
  • No tendrán por qué trabajar para una sola entidad educativa con las mismas plataformas institucionales de siempre. Ahora trabararán para múltiples entidades en búsqueda de proyectos sustentables orientados al servicio del conocimiento.
  • La plataforma universal será la web de las cosas y sus servicios de aprendizaje, no solo los LMS y CMS.
  • No solo trabajarán con el diseño de la instrucción, sino con el diseño de ambientes de aprendizaje/conocimiento (TAC) y participación/empoderamiento (TEP).
  • Trabajarán con la hibridación de modelos de diseño vigentes y emergentes: PRADDIE, TPACK, SAMR, RASE y AGILE 
  • Participarán en proyectos de diseño de ecologías de aprendizaje y redes de aprendizaje de manera remota y con un grado mínimo de presencialidad.
  • Laborarán como Edu-científicos en la teorización de sus propias prácticas metodológicas, creando nuevos modelos, técnicas, estrategias y propuestas de integración sociocognitiva.
  • Se aprovecharán del sentido común, la intuición, la serendipia, las reacciones inesperadas, la espontaneidad, los momentos únicos del alumbramiento y la explosión de la creatividad de los participantes, para adaptar el entorno a las múltiples capacidades de aprendizaje.  

Los educadores del siglo 21 tenemos que reinventarnos si queremos mantenernos activos en el escenario académico. Todos tenemos que convertirnos en diseñadores de aprendizajes. Los viejos roles de transmisión de conocimientos ya no resultan ser efectivos en momentos en que la sociedad aprende más haciendo cosas que estudiando para aprobar sus exámenes. El aprendizaje, en efecto, tiene que ver con el descubrimiento progresivo de la verdad, no en la imposición de una verdad oficial (María Acaso). El tiempo de la pedagogía de la repetición en la que los destinatarios reciclan los conocimientos que le son transmitidos sin reflexionar, sin pensar ni repensar, sin deconstruir sobre ellos, ha llegado a su final. Tenemos que entender que el contenido somos nosotros, donde aprendemos de todos en cualquier momento. La arquitectura del sistema educativo ya no posee su base suprema en en su jerarquía burocrática industrial, sino en la participación activa de las personas que intervienen en el aprendizaje. Personas que son percibidas como nodos de opinión y de saber. Aprender es un acto de creación, no de consumo de contenidos. Es momento de crear nuevas formas de extender la educación, utilizando diferentes recursos/servicios para lograr conjuntamente que los nuevos diseños produzcan aprendizajes para toda la vida...  


sábado, 13 de julio de 2013

DRAP: Diseño de Recursos de Aprendizaje Personalizados

A lo largo de los años, los educadores se han dedicado a consumir contenidos didácticos elaborados por otros autores al impartir sus clases. Su labor ha consistido en extraer los temas de mayor importancia, según determinado en los planes docentes, currículos (prontuarios, silabarios, addendums) o la libertad de cátedra que ejerce cada uno. Por mucho tiempo, los educadores han requerido de los servicios de especialistas en tecnologías, ilustradores, fotógrafos, técnicos o tecnólogos educativos para la reproducción de materiales didácticos, instalación/conexión de equipos tecnológicos y administración de plataformas de gestión de aprendizajes (LMS). 

Los programas de pedagogía siguen formando docentes expertos en contenido como parte de su oferta académica. Expertos que siguen los mismos senderos de sus predecesores al ejercer su práctica docente con las mismas estrategias, técnicas y metodologías instruccionales de antaño. La experiencia educativa sigue ocurriendo en ciclos terminales y en el mismo lugar de siempre: el aula. Los centros educativos se están convirtiendo en fósiles de la era medieval, aunque con innovaciones de corte fordista y reformas que propulsan la incorporación tecnológica para que todo termine haciéndose igual. Los sistemas educativos industrializados crean sus productos académicos (titulaciones) de manera interna para luego promocionarlos en los diferentes medios de comunicación masiva. De esta manera es que se llama la atención de los futuros universitarios que esperan ingresar a las instituciones de su preferencia. La ciudadanía siempre ha tenido que adaptarse al sistema educativo reglado, restringido, exclusivo, rígido, estático e incuestionable. Los programas son extremadamente estructurados con prerequisitos que hay que aprobar de manera escalonada. La flexibilidad de los programas académicos es casi nula. Las opciones son mínimas: seguir el programa tal y como está estructurado, o darse de baja de la institución, para terminar buscando otra altermativa complementaria.

No obstante, la sociedad ha tomado un giro diferente desde que inició el nuevo milenio. La tecnología comenzó a penetrar con mayor potencia, haciendo que la era del punto-com llegara a su final en 2001. Los cibernautas dejaron de ser consumidores pasivos de portales y servicios web para convertirse en administradores de sus entornos personales. Los softwares comerciales comenzaron a derrumbarse con el advenimiento de los programas de código abierto, servicios web freemium, computación en nube y aplicaciones móviles.
Los modelos de negocio han sufrido grandes transformaciones, pues hora la ciudadanía forma parte de las empresas que modifican el futuro de las marcas. Las empresas más exitosas ahora son las que sostienen conversaciones con las personas sobre la calidad de sus productos, no las que vendan más sus productos. 

Otro punto a considerar es que ahora la gente tiene un mayor acceso a la materia prima necesaria para elaborar sus propios productos. Esta es la causa de que tantas industrias legendarias hayan minimizado sus operaciones. La ciudadanía del siglo 21 ha aprendido a autorealizarse satisfaciendo sus propias necesidades básicas y desprendiéndose cada día más del consumerismo despiadado de los´80. Los mejores ejemplos que evidencian este hecho son: las industrias farmacéuticas, la prensa, industria musical, Radio y TV, casas editoriales, industria automotriz, bibliotecas, pequeños negocios, empresas agrícolas locales, entre otras. 

Las escuelas y universidades son las entidades tradicionales que más han resistido el embate de la era post-digital. No obstante han tenido que pasar el niágara en bicileta al aprobarse una serie de recortes presupuestarios, reducción de personal docente y administrativo a tiempo completo, reducción de beneficios marginales, escasez aguda de recursos y materiales didácticos, deterioro de las facilidades físicas y un aumento significativo de la baja calidad educativa. Esto ha ocasionado que la sociedad comience a aprender de sí misma. La información que necesita ya está en las bases de datos abiertas, bibliotecas electrónicas, diarios digitales, Wikis, YouTube, Podcasts, Recursos flash, Blogs profesionales, Redes sociales, Comunidades de práctica, MOOCs y otros entornos de interés. 

Por tanto, los roles tradicionales de transmitir contenidos reciclados ya no son efectivos en esta era post-digital. Ahora hay que diseñar nuevas prácticas pedagógicas con los recursos que forman parte de la identidad social. El sistema educativo NO debe seguir operando como en la era de la ilustración. Ya es momento de articularse a la altura de los tiempos. 

Diseño de Recursos de Aprendizaje Personalizados (DRAP): Se trata de una propuesta educativa ideada por este servidor para que los educadores diseñen (produzcan) de manera autónoma sus propios recursos de aprendizaje abierto sin tener que depender de las imposiciones del sistema para el que laboran. Mas bien, se compone de una serie de nuevas competencia que extienden los roles educativos tradicionales. Ahora se habla de: producir, crear, elaborar, confeccionar, disrumpir, idear, visibilizar la imaginación, fluir, emprender, explorar, modificar, redefinir, sustutuir, compartir, diseminar, transformar y ampliar posibilidades del aprendizaje. Dictar conferencias magistrales todos los días del término académico es una metodología insuficiente. Administrar pruebas estandrizadas y realizar actividades basadas en el hogar o la sala de clase, ya no son efectivas para detectar las múltimples capacidades del aprendizaje. 

El DRAP no consiste en transferir la práctica instruccional tradicional al entorno digital, sino de promover aprendizajes basados en competencias. Una nueva manera de diseñar un currículo adaptado a las necesidades, intereses y preferencias de los que intervienen en el proceso de aprendizaje. De lo que se trata es de trabajar con con recursos de contenido líquido con los que se gestionan nuevos conocimientos remezclándolos, daptándolos a nuevas formas de representación y creando nuevas formas de aprendizaje en-red.

El BYOD es el primer paso para iniciar la transformación educativa. Pero sin conocimientos de contenido transvergente, de los nuevos paradigmas pedagógicos y de la tecnología convergente, no tendrá funcionalidad alguna en el contexto educativo. Con llenar las aulas de tecnoloía el problema educativo no se resolverá en su totalidad. En este proceso intervienen factores sociales, emocionales, psicológicos, neuronales, cognitivos y contextuales. El DRAP se dirige hacia éstos factores mediante la práctica metodológica, pensamiento de diseño abierto, pensamiento adaptativo innovador, pensamiento crítico y reflexivo, inteligencia social, pensamiento computacional, literacia mediática, administración de cargas cognitivas, transvergencia, transculturalidad, transgeneracionalidad y el trabajo colaborativo virtual. El escritorio aislado del educador se conviertirá ahora en un cubículo extendido que se conecta con recursos variados de aprendizaje, con otras personas, proyectos internacionales, comunidades de práctica, redes de innovación colaborativa, movimientos o causas de impacto global.  

Este modelo pomueve el trabajo docente a nivel transinstitucional debido a que el Educador 3.0 no trabajará solamente con las personas, también lo hará con tecnologías de inteligencia artificial, web semántica, web geoespacial o la web 3D. El educador que diseña efectivamente trabajará para nuevos contextos educativos que enriquecerán su quehacer profesional. El modelo DRAP se enfoca en la autosuficiencia del educador y los aprendices que se involucran en la experiencia de aprendizaje. De fomentar la autorealización en un mundo difuso, complejo e incierto. El aula ya no es el lugar exclusivo de aprendizaje. Ya la Sociedad Red está desvinculándose de las viejas estructuras jerárquicas para formar nuevos vínculos con los modelos emergentes basados en redarquías.

17 principios básicos del DRAP:
  1. Los docentes deben aprender a diseñar de manera autónoma sus recursos de apendizaje, conocimiento, participación y empoderamiento. 
  2. Para aprobar, solo se necesita estudiar. Para aprender, hay que crear y navegar a través de una diversidad de conexiones mentales, sociales y artificiales.  
  3. Es necesario aprender a diseñar mediciones múltiples para reflexionar sobre el aprendizaje de los alumnos.
  4. La web no debería utilizarse para enseñar, sino para promover la práctica continua de actividades cognitivas de alto nivel. 
  5. La cultura educativa debe aprender a ser autosuficiente y a depender menos del sistema en el que participa.
  6. La información más actualizada y precisa ya no se encuentra en los libros de texto ni en las revistas especializadas impresas, sino en las comunidades de práctica en las que el conocimiento se encuentra en constante movimiento. 
  7. Conocer el funcionamiento de las cosas no es tan importante como ponerlas a trabajar en contextos reales para aumentar nuestras posibilidades. 
  8. La riqueza del aprendizaje no se origina en los LMS/CMS institucionales, sino en la web como multiplataforma, multisistema, multicontextual, multidimensional, multimodal, multidireccional y multimediática.  
  9. En vez de diseñar la instrucción con modelos del siglo 20, es mejor diseñar nuevas formas de aprender en el siglo 21.
  10. Teorizar nuestra propia práctiva y crear nuevos referentes metodológicos es mejor que seguir las prescripciones elaboradas por los otros.
  11. Leer textos para aprobar la clase ya no es suficiente, mejor es crear conjuntamente toda una gama de recursos de aprendizaje.
  12. Se necesita fomentar una nueva cultura digital en la que el aprendizaje genuino trascienda la artificialidad del aula para accionarlo en diferentes contextos reales de trabajo.
  13. La tecnología no debe utilizarse como un fin para obtener resultados de aprendizaje, sino como un medio para alcanzar la diversidad de objetivos individuales y colectivos. 
  14. Es mejor trabajar en redes de innovación colaborativa con personas que quieren aprender, que con grupos de personas que vienen a imponer la enseñanza. 
  15. El aula no puede serguir siendo una cápsula aislada de la realidad. Tenemos que convertirla en un nodo vivo capaz de conectarse con el resto del mundo para entenderlo mejor.
  16. Los docentes no deberían trabajar al servicio del contenido, sino a utilizar el contenido como un servicio (CaaS) para actuar como trabajadores del conocimiento.
  17. Es momento de crear nuevas narrativas pedagógicas que faculten al sistema educativo para que sea sostenible en el tiempo.
En el siguiente cuadro de PREZI observarán un ejemplo del modelo DRAP utilizado por el autor para aprender de manera individualizada, con las demás personas y con las cosas que conectan redes de aprendizaje: 
     
El objetivo de este modelo es promover el que la comunidad docente se deshaga de los obsoletos modelos mentales que se siguen practicando en las aulas. Según Juan Domingo Farnós, la verdadera disrupción es la capacidad, no solo la de resolver, sino de modificar aquello donde la innovación ya no puede llegar, donde su función ya ha llegado. El DRAP pretende que cada educador diseñe su propio modelo de aprendizaje basado en las características, necesidades, intereses y preferencias de los aprendices. Los modelos de Diseño Instruccional (DI) del siglo 20 son interesantes referentes para entender cómo se debe transformar la nueva educación. Pero el final de los modelos vigentes del DI deben convertirse en el inicio de nuevos diseños de aprendizaje personalizados. Por tanto, somos nosotros los que tenemos que pautar nuestro modelo de aprendizaje para beneficio de nuestros estudiantes.

El DRAP no es para que consumas un modelo prescriptivo creado por otros, sino para que crees el modelo que dicta tu conocimiento y experiencia pedagógica. Tú eres el/la que sabe cómo aprenden tus estudiantes y cuáles son sus necesidades apremiantes. Entonces elabora un diseño y compártelo con la comunidad educativa global. Con implantar modelos, estrategias, técnicas y metodologías de otros no se resolverán sus problemas de aprendizaje. Éstos requieren soluciones personalizadas y adaptadas a las necesidades particulares de cada alumno. Los estudiantes (sujetos) que formaron parte de las investigaciones que conceptualizaron los grandes modelos de DI poseen características o rasgos totalmente diferentes a los de tu aula. Los resultados, respuestas, acciones, actitudes y aptitudes jamás serán las mismas. Tenemos que entender que estudiar y aprender ya no es lo mismo. Ahora tenemos que idear nuevas alternativas para motivar a los estudiantes a sumergirse en su proceso de aprendizaje. La solución está en diseñar tus recursos de aprendizaje personalizados. No esperes a que el sistema educativo para el que trabajas atienda todos tus reclamos. Da el paso para construir tus soluciones disruptivas...

Estén pendientes a futuras publicaciones sobre este modelo donde se compartirán interesantes ejemplos reales de profesores y estudiantes. Por el momento, queda abierto el foro para recibir sus opiniones, sugerencias, recomendaciones e ideas que fortalezcan este movimiento socio-pedagógico. 


¿Te atreves a compartir tu recurso de aprendizaje personalizado?  
 

martes, 9 de julio de 2013

Nuevas perspectivas educativas del milenio

En 2005 comenzó mi incursión a la Web 2.0 en el contexto educativo creando la primera cuenta en Blogger. El año 2008 marcó el inicio de mi identidad digital -que preservo hasta el día de hoy- al penetrar las primeras plataformas sociales de Twitter y Facebook. Ahora aprovecho al máximo las bondades que trae el Software de Código Abierto (OS), Servicios web freemium, Computación en nube y Aplicaciones móviles. Desde entonces, el Siglo 21 ha tomado un nuevo giro en la manera en que pienso y actúo. La web se convirtió en el portal de entrada hacia una nueva dimensión del conocimiento, donde comencé a ver las cosas desde prismas diferentes. Mis estructuras mentales rígidas y aisladas fueron transformándode en nodos de expansión capaces de generar una diversidad de conexiones neuronales, sociales y artificiales. Esta mágica experiencia ha sido la piedra angular para entender que el aprendizaje es la capacidad de construir mi propio conocimiento.

No puedo negar que lo aprendido en la universidad me he servido de mucho para estar en donde me encuentro hoy día. Pero la capacidad de hacer cosas nuevas se la debo a una compleja red de conexiones mentales, con personas, con organicaciones y recursos tecnológicos que proveen información. Los textos estudiados en clase me ayudaron a conceptualizar el funcionamiento de las cosas, pero la web me ha empujado a hacer nuevas cosas transformando el conocimiento tácito en uno visible. Filósofos y Teóricos como Skinner, Piaget, Brunner, Ausubel, Vigotsky, De Hostos, Bandura, Csikszentmihalyi, Papert, Jonassen, Freire, Dewey, Gardner y muchos otros, fueron mis grandes referentes de la Educación del Siglo 20, gracias a los profesores con quienes tuve el honor de compartir en sus cursos impartidos. 


Sin embargo, en los últimos años han incursionado nuevas personalidades del ámbito educativo -y otros campos relacionados- con una plétora de nuevas narrativas pedagógicas que hacen del sistema uno sustentable en el tiempo. En la siguiente imagen comparto a los responsables de haber convertido mi cerebro de un simple objeto mecánico de procesamiento de información a un complejo nodo de conexiones neuronales, sociales y artificiales en constante movimiento:
 

Juan Domingo Farnós,  George Siemens, Stephen Downes, Sir Ken Robinson, Jim Groom, Roger Schank, John Moravec, Cristobal Cobo, Dolors Reig, Peré Marqués, Zemos 98, Isaac Mao, Judi Haris y Dave Cormier
Esto es solo un pequeño grupo de muchos otros proponentes que promulgan nuevas maneras de hacer lo que todavía conocemos como Educación. Si aún no los conoces, te invito a que heches un vistazo a cada una de sus fantásticas propuestas. ¿Dónde conseguirlos? Están dispersos entre la dimensión física y presencial. Todos los días aportan algo nuevo al campo educativo en diferentes modalidades. Participan en proyectos tecno-educativos transnacionales. Publican impactantes artículos que merecen ser leídos y reflexionados. Se han convertido en los mentores por excelencia de muchos educadores que creen más en el aprendizaje y no tanto en la educación. Gran parte de sus aportaciones en la red son de libre acceso para el beneficio de la comunidad educativa global.

Gracias a ell@s mi aprendizaje es informal, descentralizado, abierto, ubicuo e inclusivo. No me ha costado ni un centavo/céntimo en viajes, traslados, inscripciones, matrículas, materiales, recursos y herramientas de aprendizaje. Sus ideas han convertido mente ordenada en un enjambre de ideas convergentes/divergentes, difusas, inciertas, caóticas con mil interrogantes por contestar. Siento que es mi responsabilidad poner en práctica sus postulados para descubrir la multiplicidad de realidades que me tocará vivir en el escenario educativo. Como profesional del campo de la educación, siento que no debo desconectarme de ell@s. Todos los días saco un tiempo para acceder a sus entornos digitales, a conectarme con sus ideas disruptivas, entender sus controversiales e inesperados cambios pardigmáticos. Me siento en la obligación de mantenerme al día, no solo en el ámbito pedagógico, sino en lo social, cultural, tecnológico, científico, administrativo y político. De modo que al beneficiarme tanto de sus publicaciones, proyectos tecno-educativos, experiencias y conocimientos, lo menos que puedo hacer es compartir con la comunidad educativa todo que hago en los entornos digitales sin esperar nada a cambio.
 

Esta experiencia disruptiva me lleva a pensar que ya no es suficiente ser un buen educador que sepa explicar conceptos declarativos, reglas y procedimientos a los estudiantes para ayudarlos a aprobar sus exámenes. La excelencia académica ya no se mide por los resultados reflejados en las pruebas estandarizadas. Ahora tenemos que accionar el conocimiento, hacerlo parte de nuestra práctica privada y profesional. No hay otra mejor manera de demostrarle a los estudiantes que el éxito profesional se alcanza cuando salimos de nuestra cómoda sala de clases para adentrarnos en contextos reales donde se teoriza nuestra propia práctica. Es ahí donde habitan los verdaderos marcos teóricos conceptuales que interaccionan en multiplicidad de circunstancias. Es el pozo donde brota la minería de datos cuantitativos y cualitativos provenientes del empoderamiento y la participación de los involucrados. El estudio de fenómenos emergentes es más efectivo cuando educadores y aprendices se sumergen conjuntamente en el contexto real e interaccionan con las variables que intervienen en el mismo. Mientras las variables bajo estudio estén en constante movimiento, los hallazgos de ayer ya no pueden ser iguales a los de mañana. Contemplando los fenómenos estudiados en el aula de manera pasiva -a través de recursos analógicos- para luego administrar pruebas estandadizadas a ser aprobadas es aprender de manera artificial. Replicando experimentos e investigaciones realizadas por otros no tiene nada que ver con el aprendizaje auténtico. Por tanto, gran parte de estas nuevas perspectivas educativas convergen en el hecho de que tenemos que poner mayor énfasis en el aprendizaje orgánico y menos en la instrucción programada.

Es una lástma que en la mayoría de los Programas de Pedagogía no se presenten estas perspectivas educativas del nuevo milenio. En las universidades que he visitado desconocen los postulados del Conectivismo porque sus viejos currículos a penas llegan hasta el Constructivismo. La mayoría de los egresados conocen algunos de sus postulados pero no saben cómo aplicarlo efectivamente en los escenarios reales. Los nuevos educadores terminan enseñando en el aula tal y como lo hicieron sus predecesores porque es más cómodo para ellos evaluar lo que es más fácil de enseñar. Su enfoque se centra más en la planificación de la instrucción que en la calidad del diseño de aprendizajes. La relación entre la instrucción-calificación-aprendizaje está completamente desacertada en esta era. Demás está decir que una alta calificación no es sinónimo de mayor aprendizaje. 

Entonces, me cuestiono constantemente el porqué en las universidades se estudia tantos fundamentos filosóficos y teóricos de la educación si en casi ningún contexto educativo real se llevan a la práctica. Pero claro, el sistema educativo que tenemos no da espacio para la diversidad, abundancia, creatividad, emprendimiento y el desafío de nuevos retos. El aula se ha convertido en un entorno fosilizado en el que impera lo estático, lo formal, lo incuestionable, lo exacto, lo medieval, lo programado y lo extremadamente reglado. No sé dónde habita la práxis del libre pensamiento si los primeros en condenarla son los administradores que anteponen las ideologías de los funcionarios del gobierno en el poder. Si la mayoría de los estudiantes de esta generación hacen sus proyectos con el mínimo grado de esfuerzo es porque la estructura del aula y sus actividades -de arquitectura Fordista- ya no encienden la llama de la pasión por aprender. Entonces, lo que tenemos que hacer es refundar su diseño por completo. Reformarlo es intentar revivir lo que ya está muerto.

En vez de quedarse cruzados de brazos esperando a que el sistema atienda todos sus reclamos, los invito a que crucemos nuestras mentes para refundar el sistema educativo imperante. Creemos un nuevo modelo siguiendo estas nuevas perspectivas educativas del milenio. Y aquellos que no sepan, no puedan o no quieran hacerlo, quítense del camino y dejen el espacio libre a l@s que queremos aportar al nuevo diseño del futuro...